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30 noviembre 2015

Pulsaciones (reseña).


     Este libro trata sobre Elia, una chica que despierta en un hospital tras un accidente. No recuerda nada del día del suceso ni de los tres anteriores: lo último de lo que se acuerda es haber asistido al concierto de su cantante favorita. Aunque parece que pronto podrá volver a casa, nada es fácil. Además, la situación se complica con la llegada de Phoenix a sus contactos de HeartBits, quien resulta ser un personaje misterioso que parece conocerla muy bien. ¿Podrá recordar los días olvidados? ¿Y si se hubiese enamorado?

     La novela está escrita por Javier Ruescas (licenciado en Periodismo y escritor de Literatura Infantil y Juvenil) y Francesc Miralles (escritor y colaborador del diario  El País). Lo que más me llamó la atención del libro no fue su historia, que es entretenida y atractiva, sino su formato: Javier y Francesc nos presentan una novela que está elaborada exclusivamente a través de mensajes de texto de HeartBits, aplicación que utilizan los protagonistas para comunicarse. Cabe  añadir que a los propios escritores les gusta pensar que no estamos enganchados al móvil, sino a las personas que hay detrás.

     Personalmente, recomendaría este libro a chicas adolescentes, ya que a esa edad el amor es un tema que se trata a menudo.  Además, al ser una historia escrita a través de mensajes cortos, estamos ante una novela fácil de leer. Uno de los puntos fuertes de la obra es que te mantiene en tensión desde la primera página; otro que la angustia por querer saber más aumenta conforme avanza la lectura y van desvelándose pequeños datos importantes hasta que llegas a un final que se intuye, pero que, igualmente, te deja un sabor agridulce.


Marta Moro, 4ºE

18 junio 2015

Las lecturas (también) son para el verano


     A punto de que den comienzo las vacaciones de verano, desde el Plan Lector Summa Aldapeta queríamos darles la bienvenida con unas propuestas de lectura para muy diversas edades, comenzando desde los más pequeños del colegio hasta llegar a los lectores ávidos de palabras e historias.

     Nos parecía importante contar con la voz de los propios alumnos en esta iniciativa, por lo que, unidos a las integrantes del Plan de Lectura y animados por el profesorado, los chavales de Primaria y Secundaria han hecho aportaciones diversas y muy interesantes. La oferta se completa con recomendaciones tanto para Infantil como para Bachillerato de la mano del equipo del Plan Lector. 

     Esta ha sido una actividad ilusionante de la que han surgido conversaciones interesantes y enriquecedoras en torno a los libros entre las miembros del Plan de Lectura provenientes de disciplinas y etapas diferentes. Ahora es tiempo de ofrecer los frutos de un trabajo compartido.

ESKERRIK ASKO guztioi!

     Seáis alumnos, padres, profesores, PAS, etc., estáis todos invitados a zambulliros en nuestras propuestas aquí.

Un fuerte abrazo.

22 abril 2015

El marciano


     El marciano es una novela de ciencia-ficción escrita por Andy Weir. Es su primera novela, y ya se ha rodado una película basada en ella. Empezó como una novela autopublicada y  ha acabado convirtiéndose en un gran éxito.


      La tripulación de una nave enviada a Marte tiene problemas por una tormenta de polvo, por lo que se ve obligada a abandonar el planeta. Todos piensan que Mark Watney, uno de los astronautas, está muerto, y se van sin él. Sin embargo, está vivo, solo y dispone de escasos recursos. Mark no se rinde y,  con mucho ingenio y sentido del humor, se enfrenta a su nueva vida en Marte.


                                         ¿Conseguirá comunicarse con la Tierra y volver a casa?                   
          
     El marciano es un Robinson Crusoe moderno. Estamos ante una novela de aventuras divertida y diferente. Los datos técnicos, que abundan en la narración, no la hacen pesada y sí más creíble. A pesar de ser una novela de ciencia-ficción, los hechos que narra podrían suceder dentro de pocos años.




Álvaro Irigaray (4º ESO D)

20 febrero 2015

Federico García Lorca

¡Bendito pueblo de Fuente Vaqueros! Hogar de nacimiento de  Lorca y fuente de conocimiento cultural y personal. ¡Le debemos tanto a este hombre! Su pensamiento liberal hizo despertar de aquel sueño en el que estaba metida la sociedad española, la cual pedía a gritos la necesidad de cultura.
          
Lorca por Chema Madoz
 Lorca a pesar de su efímera vida, nos dejó cientos de horas de apasionada lectura con las que deleitarnos. Su depurada técnica y estilos hacen de él un autor extraordinario. Poco a poco Lorca fue conquistando nuestro corazón y nuestra mente llegando al punto de que cuando estamos deprimidos o sin saber que hacer siempre podemos pasar un buen rato con Bernarda o con Yerma.

Sin ninguna duda lo mejor de Lorca es, por una parte, su sensibilidad al escribir; ese gusto por una poesía más humana, comprometida y cercana al pueblo. Por otro lado, el hecho de, a pesar de vivir en plena Guerra Civil, defender sus ideas liberales con respecto a su condición sexual, su ansia de renovación y su deseo de cultura. ¡Bravo Federico!


         Federico García Lorca es uno de los mejores autores que ha concebido España. Siempre te recordaremos por tu Generación del 27 y por tu Residencia de Estudiantes, ya que, siempre tendrás un sitio en nuestra memoria y en nuestro corazón. Todo esto a pesar de, como ocurría en tus obras, el destino trágico que acabó con tu vida.

Gonzalo Raguán 2º Bachiller C

18 febrero 2015

La Casa de Bernarda Alba

En primer lugar, tengo que decir que, por iniciativa propia, este libro nunca lo hubiese leído. Sin embargo, después de haberlo leído, tengo que reconocer que me ha gustado. Es una obra de teatro escrita por Federico García Lorca que refleja la sociedad tradicional española de principios del siglo XX, donde la mujer jugaba un papel secundario y la religión se vivía con un gran fanatismo. La obra trata sobre la vida de Bernarda Alba, una estricta viuda que vivía con sus cinco hijas (Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela) y sus criadas. Es considerada por unos críticos como una tragedia y por otros como un drama.

Con respecto a la obra, al principio me costó un poco empezar, pero en seguida me enganchó. Como aspectos positivos tengo que destacar su dinamismo; es entretenida y a pesar de reflejar una sociedad arcaica, la historia resulta amena. Otro punto a favor es la caracterización de los personajes; si Lorca pretende que un personaje caiga mal, se esmera meticulosamente para que caiga mal al lector. Por otro lado, me fascina la habilidad de Lorca en el uso de simbolismos, muy común en la Generación del 27. El verde, por ejemplo, significa la rebeldía, especialmente en Adela; el blanco lo utiliza para representar lo positivo, y el negro, para referirse a la muerte y al fanatismo religioso. Personalmente me gusta que Lorca utilice el agua del río para representar la libertad.

Con respecto a los personajes, son estereotipos que representan una figura pero con sus historias y sentimientos. Cada nombre hace referencia al carácter de dicha persona, por ejemplo, Martirio significa atormentada o Adela naturaleza noble. El personaje con el que más empatizo es con Adela, ya que no le importa lo que piense la gente y se guía por su corazón. También me gusta el carácter de La Poncia; es espabilada, se da cuenta de todo lo que ocurre en la casa, no le tiene miedo a Bernarda y va siempre con la verdad por delante. El resto de personajes se guían por la envidia, el odio, las apariencias y el dinero, aspectos que me provocan rechazo.


Para terminar, he de decir que hay una cosa que cambiaría en la obra. Me gustaría que el personaje de Bernarda Alba saliese con menos frecuencia, ya que su carácter me saca de quicio. Es autoritaria y controladora y se guía por las apariencias; todo lo que personalmente repugno.

Gorka Etxebarria 2º Bachiller B

28 enero 2015

El Profesional de John Grisham




Este libro trata sobre un personaje llamado Rick Dockery , que es jugador profesional de fútbol americano . Durante los primeros cuatro años de su carrera protagoniza las peores actuaciones jamás vistas en un profesional de este deporte. En este tiempo sufre tres contusiones cerebrales y como consecuencia de la última entra en un coma que le mantiene postrado durante una semana.

Tras despertarse en el hospital y sin recordar nada de lo que había sucedido, sabrá que, a causa de su inaceptable y antideportiva actuación, su equipo ha perdido el torneo más importante del país. Debido a esto, nadie le quiere ya en sus equipos, no quieren saber nada de él.

Su agente se esfuerza durante casi un año por buscarle un equipo, y, cuando está a punto de perder toda esperanza, le consigue uno fuera del país, en Europa, concretamente en Italia, país en el que transcurre la historia.

Me he llegado a identificar con varios de los personajes, pero sobre todo con Rick Dockery , porque pese a que a menudo sufre desgracias, siempre saca fuerza para salir adelante.

Esta novela llegó a mis manos ya que nuestra profesora de lengua nos dio la oportunidad de elegir un libro para leer, y mi padre, al conocer mis gustos, me lo recomendó.


Aconsejaría su lectura a aquellos a quienes les gusten las novelas sobre deporte y con un ingrediente amoroso. 

                                                     Telmo Rotaeche 4º D

Perdona si te llamo amor



Esta novela romántica escrita por Federico Moccia, narra la historia de amor entre Nikki y Alessandro.

Ella es una divertida y rebelde joven que cursa su último año de secundaria. Él en cambio es un exitoso publicista de 37 años que vive volcado en su trabajo. Durante la novela, Nikki le enseñará a sentirse vivo, a amar y a vivir sin preocupaciones. Pero 20 años siguen siendo muchos a ojos  de la sociedad.

¿Podrán Nikki y Alessandro finalmente vivir su historia de amor a pesar de la diferencia de edad?

¿Serán capaces de luchar contra los prejuicios sociales?

¿ Qué pensarán sus amigos? ¿Y sus familias?

Descúbrelo leyendo esta apasionada y divertida novela. Te enamorarás de los personajes y soñarás con su historia de amor.        


                                                                                               Cristina Zubia 4ºD     

16 enero 2015

Cartas a la familia

Los alumnos de 6º D hemos escrito unas cartas como ejercicio de redacción dentro de la asignatura de Lengua con la intención de que llegue nuestro afecto a a las personas que más nos importan.De entre ellas hemos decidido que estas tres merecen ser compartidas con todas las personas que quieran acceder a este blog.
Tienen algunos fallos, pero es que todavía estamos en Primaria...



Querida Ama:

En esta carta lo que te quiero decir es algo que no me atrevo a decirte a la cara. No sé ni yo por qué no me atrevo a decírtelo, quizá vergüenza, miedo o que me estoy haciendo mayor. Desde que nací siempre me has tratado muy bien en los malos y buenos momentos. A veces me enfadaba contigo porque me castigabas y por momentos te he llegado a odiar. Pero ahora que ya soy bastante mayor como para razonar me doy cuenta de que lo hacías por mi bien. El aita también lo hacía por mi bien y por eso, también quiero dirigirle esta carta a él. Cuando la recibáis me gustaría que la leyerais los dos juntos porque sois los mejores padres que me podrían haber tocado, desde mi punto de vista. Mi infancia, gracias a vosotros, ha sido muy buena y por eso os lo voy a agradecer toda la vida. Espero que todo lo que me habéis dado a mi de pequeño lo recibáis vosotros de mí de ahora en adelante. Ya me estoy haciendo mayor y dentro de unos años seguramente me vaya a estudiar a algún lado y, en esos momentos en que los dos nos echemos de menos quiero que recuerdes esto: gracias a ti sé que mi futuro será mucho mejor que si hubiese estado sin ti.

Un abrazo:

Xabi  

Xabi Prieto 6ºD

  Querido aitatxi:

Ya sé que yo no puedo verte, pero yo a veces escucho que me hablas desde el cielo. A veces pienso que yo no te he podido decir algunas cosas. Yo ya sé que cuando en casa de la amatxi había puré para comer a Pablo, Sara y a mi no nos gustaba mucho. Tú nos decías: si no tomáis el puré me pongo los bigotes.Yo sé que lo decías para que aprendiésemos. Le suelo escribir cartas a la amatxi (abuela), pero yo como era demasiado pequeña no podía hacértelas a ti. Yo te quiero mucho; eras muy majo y cariñoso. Cuando te moriste a mí me dio mucha pena, además te moriste muy joven.
Mi madre y yo estábamos muy tristes. Sé que te caíste en el baño y tuviste 2 ataques al corazón. Lo siento mucho, si yo hice alguna travesura o me porté mal o algo.
Te echo mucho de menos; cada vez que veo fotos de ti, mi madre y yo nos ponemos a llorar. 
La amatxi también te echa mucho de menos. Espero que te lo estés  pasando bien ahí arriba en  el cielo con ( Jesús, Dios ). Me gustaría retroceder a los 4,5 años, para estar contigo, decirte lo mucho que te quiero y así estar con toda, toda mi familia muy pero que muy feliz. Nos lo estamos pasando genial todos, pero no lo bastante, porque falta una persona: tu.
Me da mucha pena que no hayas conocido a todos tus nietos, Jorge, Nora, Nicolas y Olivia. Ellos te quieren mucho. Olivia por ejemplo, aunque no te conozca, le ponemos una foto en la que sales tú y otras personas y te reconoce.

Espero que estés bien.
Un abrazo muy fuerte:

Paula Uriarte

Paula Uriarte 6º D



 Queridos aita y ama:

No sé si os lo he dicho alguna vez, pero sois las personas más importantes de mi vida. Me llenáis siempre de alegría y os esforzáis mucho para que yo siga adelante. No se puede querer más a alguien como os quiero yo. Siempre buscáis lo mejor y os lo quiero agradecer desde lo más profundo de mi corazón. Esto no os lo digo siempre, mas no significa que no sea verdad todo lo que estoy escribiendo y vosotros leyendo. Soy tan feliz conviviendo con vosotros, con que seáis vosotros y no otros.

Ahora me gustaría poder estar con vosotros y mis hermanos para pasar un día maravilloso juntos. Sin embargo estamos todos trabajando, vosotros por nosotros y nosotros por vosotros.  Pero con todo esto sé que siempre estáis a  mi lado y siempre os llevo en mi corazón. El día de mañana quiero que sigáis conmigo.

Gracias por la educación, el apoyo, las oportunidades, la confianza, las cosas buenas y el amor que me dais.

Gracias por llenar mi vida de color y alegría.

Un beso enorme y muchos abrazos,

Ane Zabala Egaña

Ane Zabala Egaña 6ºD




Tattiana






TATTIANA

<¡Hola! Me llamo Tattiana Hakunovich y soy rusa. Me crié en un pequeño caserío. Mi familia no es muy rica. Es muy pobre. Mi padre murió en la guerra y tengo 4 hermanos. Lo que más me gusta es jugar con la nieve, no tengo muchas cosas más para jugar. Como tú y muchos de los niños del mundo, voy al colegio y también tengo mejores amigas y también me han enseñado a multiplicar, a dividir y a leer. 

En el colegio estoy la mayoría del tiempo con Julia y Álex (aunque se llame Alejandra prefiere que le llamen Álex). Al colegio me lleva un autobús de color amarillo y un poco viejo, pero no me puedo quejar porque hay algunos niños de mi clase que van andando. Salgo del colegio a las 16:00 y me voy de vuelta al caserío. Allí ayudo a mi abuelo a ordeñar las vacas o a cortar el pelaje a las ovejas. Después suelo pasar por la casa de Harley, mi vecino, y damos un paseo por el campo hasta que anochece. Los domingos voy a la ciudad y mi abuelo me suele dejar ir con mis amigas a dar un paseo o a comer caramelos.

 Este viernes mi madre me ha dado una noticia: Nos vamos a vivir a Italia porque allí mi madre ha encontrado trabajo. Echaré muchísimo de menos todo esto: mis amigas, mi colegio, mis vecinos... Además no sé italiano y no sé si me haré amigas. Y lo peor es que mi abuelo se queda en Rusia y mi madre le enviará dinero.

A la noche lo he pensado mejor. Estará bien vivir en Italia. Podré enviarles cartas a Álex, a Julia y a Harley. Mi colegio será gigante, mucho más grande que el mío. Alguien a quien le caiga bien ya habrá, digo yo, vamos.

Me voy el miércoles y hoy es sábado. Tengo cinco días para despedirme de la gente. Primero he empezado con Harley y, ya que no estaba, le he dejado una carta que así decía: "¡Hola Harley! Quería decirte que me voy a Italia el miércoles por la mañana, cuando lo leas, ven a mi casa."

El lunes les informé a mis compañeros y todos me sugirieron que me lo pasara bien y que me acordase de ellos...bueno, todos no. Julia y Álex se han puesto a llorar y me han abrazado, pero yo les he convencido de que estaríamos en contacto y que les mandaría cartas y postales y que, a lo mejor, vendría en verano y comeríamos chuches en la plaza como siempre.

Es martes y Harley no ha venido. Estoy preocupada porque me voy mañana y me quiero despedir de él. No puedo dejar de pensar en él. No está en casa. Lo he comprobado. Llaman a la puerta. No era Harley. Era el cartero. Ya son las seis y cuarto de la tarde. Dónde andará...

Es miércoles y ya me voy. Me da pena no despedirme de él, pero le he dicho al abuelo que le despida por mí cuando regrese. Ahora estoy sentada en un banco de madera en el aeropuerto.- ¡Tattiana!-¡Qué extraño!-Tattiana menos mal que...-¡¡Harley!- Y le di un abrazo. Harley también me lo dio a mí y le pregunté: ¿Cómo lo has hecho?-Haciéndolo. Y ahora corre que se te va el avión y quería darte esto.-

Era preciosa. Era una pulsera de hierbabuena con un pequeño letrerito en el que ponía Tattiana. Mientras me marchaba le dije que era preciosa. Me subí en el avión y me senté al lado de mamá. 

-¿Y esa pulsera?-me preguntaron ella y mi hermano Tommy a la vez.
-Es de Harley. Bueno, me la ha hecho él. Es preciosa.-
-Un momento. Es la hierba del campo de donde soléis sentaros a jugar a cartas.-
Me salió una pequeña lágrima.
-Tienes razón.-
Mira, no sé lo que me pasará en Italia, si tendré amigos o no, pero una cosa me ha quedado clara: esta no va a ser la última vez en mi vida que veo a Harley. >

FIN

                                      Inés Cayuso Arbizu 4º de Primaria A

27 noviembre 2014

Inferno, Dan Brown


Tras algunos meses de calma, el polémico autor Dan Brown, escritor del “Código Da Vinci “ y “Ángeles y Demonios”, vuelve a la carga con esta novela, que en poco tiempo se ha convertido en uno de los mayores bestsellers de la última década.

El profesor Robert Langdon (protagonista de las obras anteriormente mencionadas) despierta en un hospital en Italia con una amnesia que le impide recordar sus últimas treinta y seis horas de vida. Poco después de despertar, una misteriosa mujer lo ataca y se ve obligado a huir junto a Sienna Brooks, una doctora del hospital. Juntos, tendrán que descubrir lo que ocurrió durante esos días que Langdon es incapaz de recordar además de evitar una catástrofe, ideada por un científico obsesionado con el fin del mundo y con una de las obras más importantes de la literatura universal, la Divina Comedia.

La novela arranca de tal modo que te engancha nada más empezar. Dan Brown tan solo necesita las tres páginas que constan el prólogo para hacer que el lector se vea repleto de misterios. ¿Quién es el hombre que se suicida? ¿Quién lo persigue? ¿Qué significan esas enigmáticas últimas palabras que recita antes de morir? Preguntas, preguntas y más preguntas que se irán resolviendo a medida que transcurra la obra, además de otras tantas que surgirán y reemplazarán a las anteriores. A medida que transcurre la obra, la historia se verá interrumpida con la intervención de otros personajes, en apariencia no relevantes con lo que ocurre, pero que al final se verá la relación que une a todos ellos, incluyendo ciertos giros argumentales imprevistos y con un final que no dejará indiferente a nadie.

En mi opinión, una obra absorbente y apasionante de las que no puedes dejar de leer hasta el final y con una interesante mezcla de las obras de arte italianas con acertijos encriptados y tramas ocultas que, como tema central, abarcará cuál es el papel que tenemos que tomar a la hora del desarrollo de la tecnología en nuestro mundo. 

                                                                        John Mendiburu Gómez 1º Bachiller D

26 noviembre 2014

El nombre del viento



El nombre del viento es una famosa novela escrita por Patrick Rothfuss. Es el primer libro de la trilogía "Crónicas de un asesino de Reyes". La trilogía narra la vida de Kvothe, un héroe muy poco convencional. Éste es el hijo de unos titiriteros. Tras varios reveses de la fortuna consigue entrar en la universidad, donde vive muchas aventuras.

Patrick Rothfuss ha ganado varios premios y reconocimientos gracias a esta novela. El segundo libro, "El temor de un hombre sabio",  ha sido el libro más reservado un mes antes de su publicación. El tercer libro aún no ha salido, pero los fans de esta trilogía esperamos ansiosos su llegada.

El nombre del viento es una historia llena de acción, magia y muchas aventuras que, seguro, te encantará.

¿A qué esperas?

                                                                                                  Álvaro Irigaray 4º ESO D

19 noviembre 2014

Bajo la misma estrella, John Green





Esta novela ha tenido un gran éxito entre los adolescentes, ya que narra una historia llena de amor y dolor que nos hace reflexionar enormemente sobre la vida.

Nos relata  el encuentro y la experiencia común de dos jóvenes llamados Hazel Grace y Augustus Waters, ambos afectados por un cáncer terminal. Hazel muestra un carácter un tanto pesimista, puesto que piensa constantemente en la muerte. Sus padres deciden llevarla a un grupo de apoyo para que se anime, y es ahí donde conoce al tan carismático Augustus Waters. Los jóvenes mantendrán una relación llena de subidas y bajadas.

Sin duda este libro te enseñará a apreciar las pequeñas cosas de la vida y te ayudará a verlas de otra manera, diferente a la habitual, y por encima de todo te concienciará de la suerte que tenemos por estar sanos.

¿Conseguirán estos dos jóvenes superar su enfermedad? 
¿Vencerá el amor por encima de todo?

Descúbrelo tu mismo leyendo esta maravillosa novela.

                                                                                                Sabina Samso, 4ºESO D


29 abril 2014

El Decamerón


     El primer impulso que me llevó a coger el libro de la biblioteca surgió en clase, cuando estábamos estudiando las obras renacentistas y me llamó la atención entre todas las demás, ya que, como otras tantas obras de la antigüedad, era una recopilación de cuentos conocida en todo el mundo. Además, también me interesaba saber qué historia unía todos aquellos cuentos para que fueran relatados.

     Con todas estas dudas en mi interior, comencé la lectura de esta fantástica obra. Giovanni Boccaccio plasma en ella todos los valores de la sociedad contemporánea, convirtiéndolos en numerosas ocasiones en el tema principal de cada cuento, como el amor imposible entre dos jóvenes por pertenecer a clases sociales diferentes o los problemas causados debido al amor carnal que lleva, a veces, a la muerte de alguno de los personajes. También hay que destacar que estos valores son, en algunas ocasiones, contrarios a los del pensamiento moderno, ya que se hace referencia a la mentalidad de un tiempo en el que se hablaba de “la ineptitud y estupidez de la mujer” (aunque en ciertos relatos se demuestre lo contrario) y, como ya he mencionado anteriormente, la imposibilidad del amor entre gente de distinto estatus social. Estos valores son los que demuestran la gran presencia de la ideología de la época en estos cuentos, los cuales, en su mayoría, no son más que réplicas de otros relatos narrados en distintas recopilaciones, como Las mil y una noches.

     La obra comienza con un preludio que nos habla de la desesperante situación provocada por la peste en Italia, que lleva a nuestros diez protagonistas (7 mujeres y 3 hombres) a refugiarse durante diez días en una villa para huir de la epidemia. Para hacer más llevadera la espera, deciden que cada día uno de los diez se convertirá en el “rey” de la villa que regirá el lugar y decidirá de qué tema tratarán los cuentos que se relatarán al atardecer. De esa manera, al llegar la hora de los cuentos, cada uno de los protagonistas cuenta uno que se basa en el tema elegido por el rey, excepto Dioneo, quien desde el primer día pide al rey que él cuente un cuento que trate sobre el tema que él mismo elija. De esa manera, la obra transcurre en diez días, en cada uno de los cuales se relatan diez cuentos, haciendo, de esta manera, que al llegar al final se hayan contado 100 historias.

     En mi opinión, esta obra es muy recomendable para todos aquellos que quieran conocer en profundidad la época del Renacimiento. Es más, al tratarse de cuentos de cierta brevedad, pueden leerse poco a poco, por lo que si se decide leer el libro cada cierto tiempo no hay problemas por no recordar la trama argumental anterior, ya que, como antes se ha explicado, se trata de una recopilación de cuentos independientes cuya conexión suele ser el tema seleccionado cada día. A diferencia de otras recopilaciones, los cuentos son más extensos que lo usual, aunque ello no impide que puedan ofrecer jugosas historias de profundo contenido.

     Por todos estos motivos, además de que en la mayoría de los relatos se encuentra una gran carga humorística, recomiendo considerablemente esta obra.


John Mendiburu, 4º ESO



31 marzo 2014

Jane Eyre

     Este libro fue escrito por la autora británica Charlotte Brönte. La versión que me he leído se publicó en el año 2003, y se desarrolla a lo largo de 692 páginas. Es un libro un poco largo, pero la historia de la joven Jane Eyre es muy interesante, y os recomiendo que la leáis. El relato está divido en tres partes: la primera trata sobre la infancia de Jane; en la segunda, la protagonista tiene ya 18 años y decide trabajar en diferentes lugares; y la tercera es la historia final de lo que le ocurre.


     Jane Eyre es huérfana, y se queda bajo la custodia de una tía suya. Sus primos siempre le causan problemas, pero su tía piensa que es ella la que se porta mal, y, por ello, la maltrata. Durante su infancia, Jane atraviesa muchas etapas duras cuando vive en la casa de su tía. Un día, esta se harta de ella por los problemas que le ocasiona, y decide enviarla a un internado en el que Jane es educada hasta que cumple 18 años.
  
     Cuando llega a la edad adulta, decide ser profesora en el propio internado. Más tarde, trabaja como institutriz en la mansión del señor Rochester, educando a una niña llamada Adéle. Durante su estancia en la casa, Jane se enamora de él sin darse cuenta, pero este está comprometido con la señorita Blanche Ingram. Cuando Adéle comienza a ir al colegio, Jane no sabe qué hacer, por lo que el señor Rochester le ofrece otro trabajo en otro lugar. Jane ya no puede contener lo que siente por él, y se lo confiesa. Entonces, Rochester le propone matrimonio, pues él también está enamorado de ella. Sin embargo, esa misma noche Jane descubre que su amado ya está casado y que su esposa está mentalmente enferma, razón por la que la mantiene encerrada en una habitación. Jane, dolida ante la noticia de que el señor Rochester está casado, decide marcharse.

     Unos meses más tarde, la mansión del señor Rochester sufre un acontecimiento inesperado. Totalmente ajena a lo ocurrido, Jane vive en una casita con unos parientes de cuya existencia ha tenido conocimiento muy recientemente. Rica por la fortuna que ha heredado de otro pariente, decide compartirla con los que viven con ella en la casa. Un día, decide volver a la mansión donde  trabajó para el señor Rochester. Cuando llega al lugar, se encuentra con algo inesperado, y tiene conocimiento de lo ocurrido a la mansión y de dónde está el señor Rochester, por lo que decide ir a buscarlo.

     Si queréis saber cómo acaba este libro, lo mejor es que lo leáis.
  

Ana Wang, 4º ESO

13 febrero 2014

Encuentro con Alfredo Gómez Cerdá

El pasado 30 de enero, nos visitó Alfredo Gómez Cerdá, el reconocido escritor y autor del libro que nos acabábamos de leer para la clase de Lengua: El rostro de la sombra.
 
Todos los alumnos de 4º de la E.S.O bajamos al salón de actos con varias preguntas sobre el libro y sobre el propio escritor: “¿Por qué decidiste escribir un final tan abierto?”,  “¿No es muy complicado vivir solo de la escritura?”

Entre muchas otras cosas, nos explicó que él escribe sus libros sin un mapa. Decía que utiliza la estrategia de la “brújula”, es decir, que las ideas fluyen mientras escribe la historia. En cuanto al final abierto, dio a entender que tampoco lo era tanto, que, si se lee con atención, queda más claro el desenlace de la trama.

Además, nos confesó que él era uno de los pocos afortunados que podían vivir solo de la escritura, porque, por lo general, los escritores tienen otros trabajos además de esta profesión, a la que se dedican más como un hobby.

 Después de una hora de conversación, nos aclaró muchas cuestiones sobre el libro, y profundizó en los aspectos de la vida de un escritor, atrayendo, sobre todo, a aquellos de nosotros que se plantean un futuro relacionado con la literatura.
 

 En definitiva, fue una experiencia muy interesante y enriquecedora para todos nosotros.


Olatz Sáenz de Argandoña, 4º ESO

04 febrero 2014

Empezar a vivir

                     



    Odio tener que recordar los siete primeros años de mi vida. Detesto que me pregunten por mi infancia. En esos siete años vi más de lo que cualquiera puede ver en noventa o en doscientos, si los viviera. De ellos, más que recuerdos, me quedan cicatrices.

    Todo lo malo empezó justo en el momento en el que llegué al mundo. Cuando yo nací mi madre murió, así que no tuve oportunidad de conocerla, cosa que ahora lamento muchísimo. Mi padre amaba a mi madre con toda su alma, y su muerte hizo que mi padre perdiera la cabeza. Sacó toda su ira al exterior, y, según contaba mi abuela, gritó a los médicos y a las enfermeras como nunca le había oído hacerlo, y los miraba con odio mientras levantaba bruscamente los brazos hacia ellos con gestos amenazantes, para luego marcharse sin dejar rastro, mientras una lágrima le resbalaba por la mejilla.

    Desde entonces no volví a ver a mi padre. Estaba claro que me odiaba, igual que a aquellos médicos y enfermeras que hicieron todo lo posible para salvar a mi madre. Desde el punto de vista de mi padre yo era el culpable de la muerte de su querida esposa. En realidad, él siempre me vio como una amenaza: él no quería tener hijos, nunca le gustaron los niños. Pero mi madre deseaba tanto tener uno que mi padre acabó accediendo. Seguramente se arrepintió de aquello durante el resto de su vida.

    Durante esos días mi abuela intentó localizar a mi padre, pero fue inútil: él no daba señales de vida. Mi abuela supo entonces que ya no volvería nunca, que ya no quería saber nada de nosotros, y que ella era lo único que me quedaba. Así que ella se hizo responsable de mí.

    Me cuidaba y me daba todo su cariño, como haría mi madre, y yo me sentía feliz con ella.

                  


    Mis dos primeros años fueron como los de un niño cualquiera. Con ella aprendí a andar y a dar mis primeros pasos, pero, a diferencia de los otros niños, yo no fui a la guardería, ni tampoco al colegio. Mi abuela no tenía el dinero suficiente para poder llevarme. Lo poco que ganábamos era vendiendo jabones que ella hacía. Apenas nos llegaba para pagar el alquiler y la comida. Así que en esos días en los que los niños de mi edad estaban estudiando en el colegio, yo estaba ayudando a mi abuela a hacer jabones o a hacer las tareas de casa.

    Yo hacía todo lo que podía, porque ella ya era mayor, y no podía hacerlo todo sola. Así que desde muy pequeño empecé a ser responsable y a saber cuidar de mí mismo.
Al no salir nunca de casa y al no ir al colegio, no tenía amigos. Cuando salía con mi abuela a vender, veía a los niños jugando en el parque. Yo deseaba poder hacerlo también, tener amigos para poder jugar y divertirme con ellos. Pero sabía que eso no podía ser. Así que yo solo me limitaba a mirar y a hacer mi trabajo.

    En casa cuidaba de mi abuela como ella hizo cuando yo lo necesitaba. Ahora lo necesitaba ella, así que intenté hacerlo lo mejor posible. A veces salía solo a vender jabones mientras ella descansaba en casa y, por las noches, le llevaba la cena a la cama. A cambio, ella me contaba cosas sobre mi madre.

    Me contó lo feliz que se puso al saber que al fin iba a tener un hijo, ese hijo que tanto deseaba. También me contó cosas de su infancia, como su primer día de colegio o la primera vez que se le cayó un diente. Me contaba todo tipo de cosas sobre ella, y a mí me encantaba escucharlas. Pero lo que muchas veces me decía mi abuela era que mi madre era la mejor hija que se podía tener, y que estaba segura de que habría sido la mejor madre…

    Yo miraba a mi abuela con los ojos abiertos como platos, y notaba la emoción en sus ojos y cómo se le humedecían al decir esas palabras. Después me sonreía, me daba un beso de buenas noches y me metía en la cama a su lado. Y así era cada día... hasta que un día, sin darnos cuenta y sin saber cómo, mi abuela cayó enferma. Apenas comía, y ya no tenía fuerzas para levantarse de la cama.

    Yo no sabía qué hacer: no sabía cómo podía ayudarla, ni tampoco cómo curarla. No tenía dinero para medicamentos; además, no sabía qué medicina necesitaba para poder curarla.

    Entonces yo solo tenía 7 años, pero no me daba miedo la muerte: ya la había visto de cerca, y sabía que a todos nos llegaría tarde o temprano. Lo que sí temía era el abandono, la soledad. Tenía miedo de quedarme solo en caso de que a mi abuela le pasara algo. Entonces solo pude quedarme inmóvil, llorando y sin saber qué hacer.

    Ya no podía más. Habían sido unos largos años cuidando de mi abuela. No me esperaba que esto pasara. No ahora, no tan pronto. No, no podía ser. Mi abuela no podía morirse. La necesitaba a mi lado, y no podía soportar la idea de que se fuera, pero me dije que tenía que ser fuerte, por ella.


               

    Me sequé las lágrimas lo mejor que pude y fui con ella. Asomándome por la puerta, la vi. Parecía realmente enferma. Le pregunté si necesitaba algo. Ella me dijo que no, que estaba bien. Después me hizo un gesto con la mano para que me acercara a ella. Yo lo hice, y me senté en el borde de la cama, a su lado. Ella me abrazó, y por unos instantes nos quedamos así, en silencio, abrazándonos. Entonces le pregunté con voz triste y asustado:

-        - Abuela…, ¿te vas a morir?

Ella me miró a los ojos y me dijo:

          - Hijo, ya sabes que a todos nos llega nuestra hora… Pero hay que ser fuerte y seguir luchando hasta el final, porque la vida es corta, y hay que aprovechar cada momento, y no dejar escapar las oportunidades que te da la vida.

Escuché a mi abuela con atención, sin poder evitar las lágrimas.

-      - La vida no es fácil, Tomás; poco a poco te irás dando cuenta. Pero hay que saber afrontar los problemas, y después te darás cuenta de los regalos que te da la vida. Ya verás cómo dentro de unos años estarás en tu casa, feliz con tu familia. Aún eres joven, y te quedan años de experiencia y una larga vida por delante. Quiero que la aproveches. Por eso tengo que decirte que te vayas, que te marches y no vuelvas. Me temo que ya no me queda mucho tiempo, y no quiero sufrir el riesgo de contagiarte y de que enfermes tú también. Tú vales más que para estar aquí cuidando de tu pobre abuela, así que ahora que estás preparado, vete. Y no olvides que tu abuela siempre estará contigo…


    Me quedé mirándola sin poder parar de llorar, sin saber qué decir. No podía creer lo que estaba diciendo. No podía ser verdad. ¿Cómo iba a abandonarla? ¿Cómo iba a dejarla sola sabiendo lo enferma que estaba? No, mi deber era quedarme cuidándola. Me prometí cuidarla hasta el final, y así lo haría.

    Casi no me salían las palabras. Entre tantos sollozos, hablar me resultaba casi imposible, pero al final conseguí decirle:

-      - Pero abuela… Yo no quiero dejarte sola, yo no quiero irme, no sé que voy a hacer sin ti… No sé adónde voy a ir…

Mi abuela me miró y me dijo:

-      - Cariño, tú ya eres un chico mayor, y sé que puedes arreglártelas sin mí… Al fin y al cabo, ya lo has estado haciendo durante los últimos años. Tú ya no me necesitas, así que no tienes por qué seguir aquí. Coge todo el dinero; yo ya no lo voy a necesitar. Coge todo lo que creas necesario… y vete.

    Miré a mi abuela todavía sin dejar de llorar. Salí corriendo de la habitación y cogí una mochila. Dentro guardé todo el dinero, los jabones que quedaban por vender, un paquete de galletas y una barra de pan. Después volví con ella: me miraba sonriendo. Entonces supe que estaba haciendo lo correcto.

    Me despedí de ella llorando, pero ella seguía sonriéndome. Entonces, le pregunté:

-      - Abuela, ¿por qué sonríes?

Ella me miró sonriendo aún más, y me dijo:

-       - Al fin soy feliz.

            La miré extrañado, secándome las lágrimas.

-       - Sí, hijo, soy feliz… Estoy orgullosa de ti, y sé que he hecho lo que debía. Ahora puedo irme en paz. Y quizás, con suerte, allí me encuentre de nuevo con tu madre… Seguro que me estará esperando, y a ti te cuidará desde el cielo.

                                   

    Al escuchar las palabras de mi abuela, no pude evitar una pequeña sonrisa. Me sentía más tranquilo sabiendo que era más feliz así. Le di un fuerte abrazo y al final me fui, sin mirar atrás. Ya no lloraba, ya no tenía miedo. Si lo que decía mi abuela era verdad, si mi madre me cuidaba desde el cielo, entonces no tenía nada que temer.

    De repente me sentía fuerte, como si pudiera enfrentarme a cualquier cosa, como si nada pudiera detenerme. Como si ya no tuviera miedo de nada. Y es que en realidad, así era.

-        Conseguí arreglármelas solo, nada podía detenerme. Y ¿queréis saber cómo conseguí llegar hasta aquí?

-      - ¡Sí, sí! ¡Cuéntanoslo!
-      - Pues mirad: después de unos largos días caminando llegué a la estación de tren y…

Justo en ese momento, Sara entra en la habitación.

-       - ¡Pero papá! ¿Ya estás contando tus historietas? Venga, niños, ¡a la cama!
-       - No, mamá; no tenemos sueño… ¡Cuéntanos, abuelo! ¡Cuéntanos!
-       - No, hijos. A la cama, que ya es muy tarde, y el abuelo Tomás también tiene que descansar.

Los niños me miran esperando una respuesta.

-       - Lo siento niños, pero ya sabéis quién manda aquí… -les guiño un ojo, y ellos se ríen.
-       - Bueno… ¡Pues buenas noches, abuelo! –me da un beso cada uno y Sara se los lleva a la cama.


    Me levanto del sofá y voy a mi habitación. Me pongo el pijama y me meto en la cama. Mientras intento dormirme, empiezo a pensar en lo que les he estado contando a mis nietos. En mi infancia. Y, de repente, empiezan a venirme todo tipo de imágenes a la cabeza: me acuerdo de lo mal que lo pasé cuando era niño… Y me acuerdo de mi abuela, y de todo lo que me dijo. Ahora tengo una casa y una familia que me quiere y que me cuida, tal y como dijo ella. 

    Mi abuela tenía razón. Siempre la ha tenido. Soy feliz.

Sachi Inchausti, 4º ESO B