02 diciembre 2011

Crear lazos



     Cuando el principito comenzó a creer que su rosa no era única en el mundo, apareció el zorro ... y le regaló dos secretos.
   

    El Principito de Antoine de Saint-Exupéry nos invita a la reflexión en cada capítulo, y pausar su lectura en diversas ocasiones para concedernos unos segundos de introspección puede ser una de las numerosas formas de descubrir esta obra.

     Es frecuente encontrar ejemplares de esta fábula en la sección de Literatura Infantil y Juvenil tanto de bibliotecas como de librerías; incluso se publican ediciones especiales dirigidas específicamente a los niños. Sin embargo, no es excepcional el siguiente comentario de alumnos del primer ciclo de la ESO: "Ya lo he leído, pero no he entendido muchas cosas".

     Ante esta afirmación, podrían caber dos puntos de vista: por un lado, se puede pensar que este libro hay que leerlo a partir de cierta edad, esperando a que el lector alcance la madurez suficiente para poder llegar a comprender su mensaje; sin embargo, quizá sería beneficioso que los lectores jóvenes tuvieran un primer contacto con el niño que decidió conocer otros planetas aun cuando no lleguen a entenderlo completamente, ya que podrán ir descifrando sus palabras a medida que vayan creciendo y releyendo la obra. ¿Acaso no nos encontramos a lo largo de nuestra vida con muchas incógnitas que vamos despejando con los años ... y eso en el mejor de los casos?


    
      Para apoyar la segunda opinión, nada mejor que una selección de valoraciones en torno a El Principito aportadas por alumnos del Taller de Lengua de 2º de la ESO:

      "Merece la pena leer este libro, pues te hace pensar, se aprende y se ve la visión de los mayores y de los niños. Dentro de unos años volvería a leerlo porque cada año hay diferentes visiones, y te acuerdas de lo que es ser niño" (Diego Tejada, 2º C).

   "En mi opinión es un libro muy recomendable. Aunque no enganche como, por ejemplo, los libros de aventuras, después de cada capítulo te deja algo en que pensar. Volvería a leerlo después de un par de años, porque con esa edad seré un poco más maduro y pensaré las cosas de otra manera. A lo mejor dentro de un tiempo podré comprender frases que todavía no he llegado a entender bien" (Pablo Ibarreta, 2º C).

     "Pienso que habría que leer este libro varias veces en la vida porque está lleno de metáforas y enseñanzas. Me ha parecido bonito, y en algún que otro capítulo hasta un poco humorístico. Me gustaría leerlo dentro de cuatro o cinco años. Creo que el punto de vista desde el que lo leeré entonces será diferente, y, por tanto, será como si estuviese leyendo un libro distinto" (Andoni Vicente, 2º B).

    "Yo creo que todo el mundo debería leerlo al menos una vez. Te enseña que tienes que conservar el espíritu de niño para siempre, que con los ojos no se ve bien, sino con el corazón, y que cuando algo es tuyo, es único" (Cristina Sarasola, 2º A).


      GRACIAS a Pablo A., Esteban, Ane, Guillermo, Pablo I., Bruno, Paula, Ailen, Naiara, Cristina, Víctor, Cosme, Diego, Andoni y Maite por vuestra excelente disposición para compartir opiniones y sugerencias.

Un abrazo.

   

1 comentario:

  1. Este es un libro de vida. No creo que exista una edad mejor que otra para leerlo por primera vez, luego se convertirá seguramente en libro de cabecera.

    Mi experiencia: Cuando era muy pequeña me lo contó mi madre y cuando ya supe leer me lo regaló y lo fuimos leyendo y comentando juntas...
    Me ha "situado" muchas veces en la vida y ha ido creciendo comingo...Fui la rosa (sigo siéndolo de alguien) y el zorro...a veces soy también el Principito y me consume la nostalgia de mi planeta chiquitito....

    Para estas Navidades recomiendo regalar (si se trata de niños) la preciosa edición de Edit.Salamandra.

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